Durante el invierno, viejos enemigos vuelven al acecho, y debes estar alerta para que no te encuentren desprevenida.
La tos crónica, muy común sobre todo en los fumadores activos y pasivos, pero también en mucha otra gente, es uno de esos fantasmas invernales que mejor prevenir antes que curar. Y, si ya te ha encontrado, mejor combatirla en forma natural y segura.
¿Qué es la tos?
Es un reflejo natural frente a la irritación de los pulmones: libera a los pulmones del exceso de secreciones o mucosidades.
¿Cómo se produce?
Se produce por la estimulación inflamatoria, mecánica, química o térmica de los receptores de la tos. La estimulación inflamatoria se inicia por el edema y la hiperemia de las mucosas
¿Cómo podemos aliviarla naturalmente?
Utilizando los productos terapéuticos que nos brinda la naturaleza: miel, limón y cebolla.
Miel:
Tiene propiedades béquicas y antitusígenas. Actúa sobre las mucosas de la nariz, laringe y sobre los alvéolos pulmonares. Un té con miel y algunas cucharadas de jugo de limón, es una receta perfecta para ingerir durante todo el día, ya sea en los casos de fibrosis pulmonares y asmáticas, rinitis aguda y crónica, faringitis, tos e irritaciones de la garganta. Para la bronquitis crónica, severa, se aconseja hervir un litro de agua con tres limones y 450 gramos de miel y tomarla durante el día en pequeñas dosis.
Receta natural a base de miel, cebolla y limón:
- Ingredientes: 1 cebolla, el zumo de 2 limones, 3 cucharadas de miel de abeja y 1 raíz de jengibre.
- Preparación: Se pica la cebolla y se coloca en un recipiente con el zumo de limón, la miel de abejas y el jengibre rallado la movemos y la dejamos reposar 10 minutos, tapado con un plato encima.
Después de ese tiempo la cebolla ya habrá sudado y el jarabe empezara a cubrir la superficie lo colamos y lo bebemos a sorbos pequeños durante dos días. El efecto es rápido, suaviza la garganta y elimina la molesta tos.
Obviamente, estos consejos no suplen la opinión médica, pero son una buena forma de curarse naturalmente y sentirse mejor.