¿Qué es la poliquistosis ovárica?
¿Cuántas veces hemos oído, o hemos experimentado en carne propia, que una dieta hipocalórica llevada al pie de la letra no es suficiente para el descenso de peso? Frases como “me mato de hambre y la balanza no baja” son muy comunes de escuchar entre las mujeres. Si bien muchas veces se trata de cuestiones muy diversas a esta problemática, varios casos pueden estar motivados por una alteración ovárica que dificulte este descenso de peso.
Estamos hablando, particularmente, de la poliquistosis ovárica. Este trastorno se origina en una alteración hormonal del ovario que le impide ovular normalmente. Así cada mes se forman numerosos folículos que empiezan a crecer pero ninguno logra madurar y liberar un óvulo. En la ecografía dichos folículos se ven como pequeños quistes. De allí el nombre de poliquistosis ovárica.
Para detectarlo podemos tener en cuenta varias señales que nos da el cuerpo. La más importante es la que surge de observar el ritmo menstrual: es muy frecuente que las mujeres con poliquistosis ovárica menstrúen en forma irregular. Generalmente el período se atrasa o falta varias veces al año. También pueden menstruar regularmente, por lo que este síntoma no es del todo infalible.
Otros aspectos a tener en cuenta son:
La distribución del vello: es habitual que presenten vello en zonas no habituales para la mujer como el mentón, la barbilla, el rostro, el tórax, la espalda, etc.
El peso: suele haber sobrepeso u obesidad, aunque las mujeres que lo padecen también pueden estar en su peso normal.
La ecografía: suele mostrar ovarios grandes con muchos folículos de pequeño tamaño.
El dosaje de hormonas femeninas, masculinas y de la insulina. Todas estas características son evaluadas por el ginecólogo para dar el diagnóstico.
¿Entonces, cómo se relaciona este problema con el descenso de peso? Mediante una hormona importantísima: la insulina. La dificultad que tiene el ovario con quistes para funcionar correctamente se transforma en una resistencia del cuerpo a la insulina, la cual produce el ingreso de la glucosa a las células al mismo tiempo que es la encargada de formar tejidos, sobre todo grasa.
Como se produce una resistencia a la insulina, esta es secretada en mayor cantidad para poder mantener un nivel de azúcar en sangre normal. Adicionalmente se produce un aumento del anabolismo por lo que se genera más grasa en el cuerpo. De esta manera, aunque la mujer haga una dieta baja en calorías, esta hormona no permite que disminuya la grasa corporal, por lo que perder peso resulta muy difícil.
Es importante resaltar que la poliquistosis ovárica tiene muchos tratamientos para mejorar las funciones de los ovarios, entre ellos el más común es el uso de anticonceptivos orales.
Es importante recordar que este trastorno requiere de un correcto diagnóstico médico, y nuestra salud reproductiva merece una atención constante y atenta. Un chequeo con el ginecólogo y escuchar las señales del cuerpo son imprescindibles para estar sanas.