Cuántas veces hemos iniciado una relación de pareja creyendo que estaríamos juntos eternamente, y al poco tiempo surgieron diferencias que nos separaron… Cuántas otras hemos sido dejadas, o hemos decidido terminar con una relación que no resultó ser la que creíamos… Pero, si sabemos ver el vaso medio lleno en vez de medio vacío, debemos aprender de estas experiencias y enriquecernos de sabiduría para nuestras próximas relaciones.
Algunas claves nos ayudarán a no volver a cometer ciertos errores que, desde el comienzo, hacen muy probable que la relación fracase:
· Si estás en una relación con un hombre al que le ha costado mantener la fidelidad en el pasado, lo mejor es plantearse el hecho de seguir con él. Una persona que fue infiel en el pasado, seguramente no tendrá barreras a la hora de volver a serlo, si la situación actual de la pareja se lo sugiere.
· Si el hombre con el que estás nunca antes ha salido con ninguna otra mujer, es posible que en algún momento sienta la necesidad de experimentar con otras parejas. Plantéale directamente esta inquietud, es muy probable que él esté muy enamorado de ti y no le importe tener experiencias con otras mujeres, pero también puede que la relación contigo no vaya tan en serio y sea mejor adelantarte a los hechos.
· Si el hombre que está a tu lado es incapaz de demostrar sentimientos, no hay que engañarse ni pensar que es tímido. Hay muchas maneras de expresar amor: gestos, palabras, acciones y demostraciones físicas. El amor no puede forzarse y es mejor replantearse la posibilidad de que la pareja con la que se está no sea la adecuada. La indiferencia es lo opuesto al amor.
· Se debe tener cuidado si se está manteniendo una relación de pareja con un hombre al que sólo le atrae el sexo. No es detallista, no escucha, no le importa otra cosa más que el físico. Tarde o temprano, el cuerpo deja de ser cómo era, tus energías tampoco son las mismas y lo sexual pasa a un segundo plano. Si la pareja no se sustenta en el amor, la comunicación y el entendimiento mutuo, te sentirás vacía y la relación terminará fracasando.
Muchas veces, como reza el conocido refrán, es mejor prevenir que curar. Una falla detectada a tiempo puede evitarte muchos sufrimientos futuros.