Tarde o temprano llega el momento en que nuestro bebé deja de compartir el cuarto con nosotros, y debemos llevarlo a su propio espacio para dormir. Pero ahora se despierta constantemente y no consigue descansar a pesar de no tener hambre, sed o dolor. Ya no sabes qué hacer, todas las noches sucede lo mismo. Entonces, te recomendamos seguir estos consejos, para que toda la familia pueda dormir plácidamente:
1. Dale libertad. Aunque te cueste trabajo y te sientas culpable, evita caer en la tentación de dormir con tu bebé, porque este recurso no sólo aumenta el riesgo de que lo sofoques y asfixies accidentalmente. Además crea en el niño la necesidad de sentir la presencia de alguien cuando se va a dormir, lo cual le producirá ansiedad cuando no estés a su lado.
2. Olvida los temores. Debes comprender que acostumbrar a tu hijo a dormir solo no es una muestra de egoísmo. Al contrario, se trata de lo mejor para su desarrollo y también para el funcionamiento de la familia, ya que cuando sus integrantes descansan bien. es más fácil convivir en armonía.
3. Duérmelo gradualmente. Acostumbra al bebé a dormir sólo de manera gradual, recuéstalo en su cuna, platica con él y entona una canción mientras lo arrullas. Nunca lo dejes solo de golpe para que no sufra. Lo primero es transmitirle seguridad y hacerle entender que quedarse solo y dormirse es lo más natural.
4. Crea una rutina. Para lograr que su sueño sea placentero, hay que repetir cada día una serie de actividades antes de irse a dormir: aséalo, dale de cenar, juega un poco con él y después llévalo a descansar.
5. Dale un compañero de sueño. Una buena idea es elegir un muñeco, ponerle un nombre, presentárselo a tu hijo y decirle que a partir de ahora dormirá en su cuna junto a él, para que poco a poco comprenda que no se quedará solo.
6. Charla con tu pequeño. Cuando comiences este proceso, habla con él en tono calmado, hazle saber que le vas a enseñar a dormir solo y demuéstrale seguridad, porque el pequeño hará lo posible por no quedarse solo como llorar, gritar, vomitar o arrojar cosas al suelo. Procura no hacerle caso y piensa que es por su bien, si no aceptas las rabietas y chantajes infantiles, en una semana el problema se habrá resuelto.
No lo obligues a dormir
Éstas son otras recomendaciones para lograr que tu hijo aprenda buenos hábitos para aprender a dormir solo y que le ayudarán a ser una persona con sueño sano, que en su etapa adulta no sufrirá de insomnio o cansancio crónico:
• Busca regularidad en sus horarios. Levanta a tu pequeño todos los días a la misma hora, independientemente de cuánto haya dormido. De este modo se acostumbrará a un modelo de sueño más reparador.
• Dale una cena ligera y moderada. Nunca lo acuestes sin cenar ni demasiado lleno ya que su digestión se puede alterar y esto hará que no concilie el sueño durante toda la noche.
• Mantenlo en movimiento. Procura que tu hijo haga ejercicio de forma regular, esto le ayudará a conciliar y mantener el sueño. Pero evita que practique una actividad física demasiado intensa antes de la hora de dormir, porque ésta tendrá un efecto estimulante en vez de relajante.
• No lo obligues a dormir. Si el pequeño no tiene sueño al acostarlo, procura que se levante y haga una actividad monótona, hasta que le llegue el cansancio y caiga rendido de forma natural.
Ten paciencia y, sobre todo, no cedas a la tentación de arrullarlo entre tus brazos. Verás como rápidamente el niño adquiere el nuevo aprendizaje, y estarás orgullosa de haber logrado un paso más en su educación.