- Usa el cepillo ideal
Para un pelo grueso y con cuerpo, el cepillo indicado sería de cerdas de nailon.
Si por el contrario el cabello es fino y delicado, hemos de optar por uno de cerda natural.
También podemos elegir un cepillo que combine cerdas de ambos tipos, nos servirá para cepillar cualquier tipo de pelo.
- Cambia de shampoo
Seguro que te ha pasado que notas que tu shampoo o producto favorito para el cabello ha dejado de darte el mismo resultado después de usarlo un tiempo. Esto es porque tu pelo se ha “acostumbrado” a sus activos y necesitaría cada vez más cantidad para obtener beneficios.
Bastará con cambiar de producto un par de meses, luego podrás volver a utilizar tu favorito sin problemas y con los beneficios de siempre.
- Intensifica tu color
Para abrillantar y permitir que ese precioso tono rubio no se apague, siempre que lo laves dale el último enjuague con una infusión de manzanilla.
Si tu pelo es oscuro, acláralo con té o con vinagre.
- Aumenta el volumen
Si tu pelo es escaso y quieres darle un mayor volumen, no hay nada mejor que un corte desfilado con raya en zig-zag, y además coloca una pinza para marcar el movimiento, aplica spray y deja transcurrir 5 minutos.
Finalmente retira la pinza, observarás que el pelo tendrá más volumen y consistencia.
- ¡Adiós al frizz!
Consigue que la electricidad estática se mantenga alejada de tu cabello manteniéndolo siempre bien hidratado, utilizando para ese fin mascarillas, cremas y acondicionadores, que lograrán recubrir el tallo capilar con una película que evitará la carga eléctrica.
También puedes usar laca tanto en el pelo como en el peine.
- Aplica el acondicionador según tu tipo de cabello
Siempre debemos usarlo, porque el acondicionador mantiene el cabello hidratado, protegido y manejable.
Si tu cabello es rizado aplícalo en toda su longitud y no lo enjuagues en demasía, así quedará menos crespo.
Si el cabello es lacio y fino sólo utiliza sólo un poco en las puntas y enjuaga muy bien.