Muchas veces creemos que estamos alimentándonos sanamente, y no es así. Podemos estar incorporando grasas dañinas a nuestro organismo sin darnos cuenta.
Con estos simples consejos, podrás reducir considerablemente el número de calorías de tu régimen diario, casi sin notarlo.
Presta atención a estos consejos, y notarás prontos resultados:
- Ensaladas: utiliza vegetales y aderezos con vinagre (no aceites).
- Pan: Utiliza margarina en lugar de manteca.
- Pollo: Come pollo “al spiedo” o a la parrilla. Quítale la piel antes de comerlo.
- Bife: Quítale el exceso de grasa a la carne antes de cocinarla.
- Hamburguesa: Evita el queso o los aderezos con mayonesa, agrega en cambio tomate o lechuga.
- Pescado: Elije pescado a la parrilla o hervido.
- Pastas: Utilice una salsa de tomate picante, o de almejas, o de tomate al natural, sin el agregado de carne o salchichas (evite el empleo de salsas con crema)
- Pizza: Elije pizzas recubiertas con una salsa de vegetales en lugar de salsas con queso o carne.
- Papas al horno: Evita la salsa de manteca o de crema ácida.
- Vegetales: Cómelos en abundancia pero sin agregar saldas pesadas.
Con estos tips fáciles de cumplir, reducirás las grasas de tu alimentación y los resultados se notaran tanto en la balanza como en tu salud.