Muchas son las causas que ocasionan la aparición de las desagradables y molestas várices. El sedentarismo, la obesidad, los embarazos, la herencia genética y los cambios hormonales parecen estar entre las más frecuentes. Sin embargo, no siempre hay que acudir al quirófano para eliminarlas.
Con estos consejos podrás prevenir su aparición si no las tienes, o mejorar su estado y aspecto:
* Evita estar sentada mucho tiempo. Si trabajas sentada o de pie durante muchas horas, estira las piernas cada media hora. Toma con la mano derecha el pie izquierdo y mantener unos segundos. Repetir el ejercicio contrario.
* Es fundamental hacer paseos cortos, para reactivar el tránsito sanguíneo.
* Sigue una dieta equilibrada a base de frutas, verduras y al menos dos litros de agua diarios.
* Evita el uso de ropa ajustada, ya que la circulación de las venas y capilares se verá alterada.
* No te des baños con agua muy caliente. El agua fría es ideal para estimular la circulación, y tiene acción reafirmante.
* No te depiles con cera caliente.
* Duerme con los pies ligeramente elevado, esto mejorará la circulación de tus piernas.
* Son muy beneficiosas las medias especiales de descanso, e ideales para quienes pasan largas jornadas en una misma posición sin demasiada oportunidad de tomarse un descanso o realizar algún ejercicio físico.