¿Sabías que con pequeños cambios que introduzcas en tu manera de cocinar, podrás ahorrar cientos de calorías diarias provenientes de los lípidos que incorporas sin darte cuenta?
Sigue estos consejos y empieza a adelgazar sin siquiera intentarlo:
- Para los emparedados:
Usa mostaza y kétchup en lugar de mayonesa, e incorporales cebolla, tomate, pickles y lechuga para tener sensación de saciedad y comer menos.
- Pan, panecillos y bollos:
Usa mermelada bajas calorías, miel o cantidades pequeñas de margarina light. Raspa el cuchillo contra tu tostada para que salga el excedente de lo que has untado, sin que pierda sabor.
- Pasta, arroz, tortillas, y papas:
Usa menos aceite (solamente 1 cucharadita aproximadamente) cuando prepares sopas.
En vez de freír tortillas, caliéntalas en papel de aluminio en el horno o en un sartén pesado por un corto tiempo en cada lado.
Usa margarina o yogur con poca grasa en las papas.
Cocina al horno con menos grasa
• Disminuye la cantidad de grasa en las recetas. Empiece por disminuir ¼ de la grasa. La grasa en recetas para panes rápidos, panecillos (muffins) y algunas galletas blandas se puede reducir a la mitad.
• Cuando una receta requiere queso, usa pequeñas cantidades de queso maduro como Parmesano o cheddar, o usa un queso que contenga menos grasa como el queso fresco.
• Reemplaza la leche y la crema entera en las recetas con leche con poca grasa o descremada, leche evaporada o suero de leche.
• Reemplaza el chocolate y las nueces con pasas o fruta fresca picada o fruta enlatada.
• Reemplaza la crema agria con crema agria o yogur con poca grasa.
Añade menos grasa a la comida
Pequeñas cantidades de estos productos grasosos pueden añadir muchas calorías provenientes de lípidos. Úsalos en pequeñas cantidades: Crema agria, aceite, mayonesa, queso crema, salsa tártara, grasa de tocino o tocino (panceta), manteca, margarina, aliño para ensalada, crema artificial para el café.
Cambiando pequeños detalles en tu forma de cocinar diaria, ¡perderás kilos como por arte de magia!